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La alegría es el antídoto para todos los miedos. El miedo se asienta cuando no disfrutamos la vida. Si gozas la vida, el miedo desaparecerá. Por tanto, sé positivo y goza más, ríete más, baila, canta. Mira las cosas pequeñas cada vez con más alegría y entusiasmo. La vida está hecha de detalles y si logras dotar de alegría todas esas cosas, la suma total será colosal.
No esperes a que te suceda algo extraordinario. No es que en la vida no haya sucesos extraordinarios, claro que sí; pero no esperes a que se produzcan. Las cosas extraordinarias suceden solamente cuando se viven los detalles cotidianos desde una nueva perspectiva, con la mente nueva, con renovada vitalidad y entusiasmo. Así, poco a poco, se van acumulando, hasta que un día se produce la gran explosión de dicha pura.
Pero nunca se sabe cuándo será ese día. Es necesario continuar recogiendo guijarros en la playa. La totalidad se convierte en el gran acontecimiento. Un guijarro es un guijarro, pero cuando se juntan muchos guijarros, súbitamente se convierten en diamantes. Ese es el milagro de la vida. Por tanto, no necesitas pensar en grandes cosas.
Hay muchas personas en el mundo que se pierden la vida por estar a la espera de algún suceso extraordinario, el cual no podrá suceder de la nada. Solamente sucede a través de las cosas ordinarias como comer, desayunar, caminar, tomar un baño, conversar con un amigo, sentarse a contemplar el cielo o quedarse en cama haciendo nada. La vida está hecha de esas minucias. Son la esencia de la vida.
Por tanto, hagan todo con alegría y entusiasmo, y cada cosa será una oración.
La palabra “entusiasmo” es muy hermosa. Su raíz significa “regalo de Dios”. Cuando haces algo con entusiasmo profundo, la divinidad se manifiesta en tu interior. La palabra misma significa “estar lleno de divinidad”. Por tanto, trae más entusiasmo a tu vida y verás que el miedo y las demás cosas se desvanecen espontáneamente.
No te preocupes de los lados negativos. Si enciendes una vela, la oscuridad se disipará por sí sola. No trates de luchar contra la oscuridad. No podrás sencillamente porque la oscuridad no existe. ¿Cómo pelear contra algo que no existe? Simplemente, enciende una vela. Olvida la oscuridad, olvida el miedo, olvida todas esas cosas negativas que normalmente acechan la mente humana. Sencillamente enciende una vela de entusiasmo.
Ensaya levantarte durante quince días consecutivos con gran entusiasmo –con la “divinidad en tu interior”-, decidido a vivir la vida con gran deleite, ¡y comienza a deleitarte con la vida! Cuando tomes el desayuno, siente como si estuvieras ingiriendo al propio Dios. Así, el desayuno se convertirá en un sacramento. Durante el baño, le estarás dando un baño a Dios, quien mora en tu interior. Así, el cuarto baño se convierte en un templo y el agua de la ducha es la de la pila bautismal.
Levántate todas las mañanas con gran decisión, con certeza, con claridad, con la promesa de que el día ha de ser tremendamente hermoso y que has vivido a plenitud. Y todas las noches, al acostarte, recuerda nuevamente todas las cosas maravillosas que te ocurrieron durante el día. El simple recuerdo ayudará a que se repitan al día siguiente. Sencillamente recuerda y duérmete con el recuerdo de los momentos hermosos del día. Tus sueños serán más bellos puesto que estarán imbuidos de su entusiasmo, de su totalidad. Así comenzarás a vivir también en sueños con una nueva energía.
Osho- El Miedo
Págs. 126,128
Es lo que el análisis transaccional denomina el triángulo dramático entre los papeles de padre, adulto, y niño. Ésas son tus tres capas, como si fueses un edificio de tres plantas. La primera es la del niño, la segunda es la del padre, y la tercera planta es la del adulto. Las tres coexisten.
Ése es tu triángulo y conflicto interno. El niño dice una cosa, el padre otra, y el adulto, la mente racional, dice algo más.
El niño dice "disfrutar". Para el niño este momento es el único momento; no tiene más consideraciones. El niño es espontáneo, pero inconsciente de las consecuencias, del pasado y del futuro. Vive en el momento. Carece de valores y de atención, de consciencia. El niño consiste en conceptos sentidos; vive a través de la sensación. Todo su ser es irracional.
Pero claro, entra en muchos conflictos con los demás, y también alberga muchas contradicciones en su interior, porque una sensación le ayuda a hacer una cosa, y luego empieza de repente a sentir otra cosa. Un niño nunca puede acabar nada. Para cuando pudiera hacerlo su sensación ya ha cambiado. Empieza muchas cosas pero nunca alcanza ninguna conclusión. Un niño es inconclusivo. Disfruta, pero su disfrute no es creativo, no puede serlo. Disfruta, pero la vida no puede vivirse sólo a través del disfrute. No puedes ser un niño para siempre. Has de aprender muchas cosas, porque no estás aquí solo.
Si estuvieses solo entonces no habría problema, podrías ser un niño para siempre. Pero la sociedad está ahí, y también millones de personas; has de seguir muchas reglas y valores. De otro modo habría tantos conflictos que la vida sería imposible. Así que hay que disciplinar al niño, y ahí es donde entra el padre.
La voz parental en tu interior es la voz de la sociedad, de la cultura y la civilización; esa voz permite que vivas en un mundo donde hay muchos individuos con ambiciones que entran en conflicto, donde hay mucha lucha por la supervivencia, donde hay mucho conflicto. Has de ir abriéndote camino, y debes avanzar con mucho cuidado.
La voz parental es la de la cuatela. Te civiliza. El niño es salvaje, y la voz parental te ayuda a civilizarte. La palabra "civil" es muy interesante. Significa alguien ha sido vuelto capaz de vivir en una ciudad, se ha convertido en un miembro de un grupo, de una sociedad.
El niño es muy dictatorial. Cree que es el centro del mundo. El padre ha de enseñarte que no eres el centro del mundo; todo el mundo piensa lo mismo. Ha de convertirte en alguien cada vez más atento al hecho de que en el mundo hay mucha gente, que no estás solo. Has de tenerles en cuenta si quieres que toda esa gente te tenga en cuenta a ti. Si no, te aplastarán. Es una cuestión de supervivencia, de política, de políticas.
La voz parental te proporciona mandamientos: qué hacer y qué no hacer. La sensación es ciega. El padre te hace cauto. Es necesario.
Y luego está esa tercera voz interna, la tercera capa, que es cuando te haces adulto y dejas de estar controlado por tus padres; tu razón ha madurado y ahora puedes pensar por ti mismo.
Osho- And The Buddha Said
Disertaciones sobre el "Sutra de los 42 Capítulos
Capítulo 3, Permaneced Por Tanto Atentos
Págs. 46,47
Debes elegir. Y una vez lo haces quedas desgarrado, estás en un dilema, atrapado en un dilema.
En el momento en que eliges aparece la dificultad. Por eso hay tanta gente que elige no elegir; viven una vida sin rumbo; lo que pasa, pasa. No eligen, porque en el momento en que eligen, aparece la ansiedad.
¿Te has dado cuenta de que siempre que has de tomar una decisión estás muy ansioso? Tal vez se ...trate de una decisión muy corriente. Estás comprando un par de zapatos y no te decides por ninguno, y aumenta la ansiedad. La situación es bien tonta pero, no obstante, la ansiedad va en aumento.
Tu madre te dice que ese par está bien. Tu padre te dice que no la escuches, que dice tonterías, que el par que está bien es aquél otro. Tu energía masculina dice una cosa, y tu energía femenina, otra. Tu energía femenina mantiene actitudes distintas; se fija en la belleza del par de zapatos, la forma, el color, la estética... La energía masculina tiene una actitud distinta. Se fija en la durabilidad del zapato, el precio, la fuerza, si el zapato tiene una forma potente, para que cuando andes por las calles tu ego masculino se regocije.
Cada cosa que elige el ego masculino tiene algo de símbolo fálico. El ego masculino elige un coche veloz... un símbolo fálico, vigoroso. A los volantes de grandes coches fálicos siempre va gente impotente. Cuantos más impotentes son, más potente es el coche que eligen. Han de compensar.
El ego masculino siempre elige lo que colmará al ego masculino: "soy potente y poderoso", ésa sería la consideración de base. El ego femenino elige algo que proporcione otro tipo de poder: "soy hermoso-a". De ahí que nunca lleguen a un acuerdo. Si tu madre compra algo, tu padre seguramente no estará de acuerdo. No tienen por qué estar de acuerdo, sus visiones son distintas.
Sucedió en una ocasión:
El mulá Nasrudín lo intentó con muchas chicas, pero su madre las rechazaba a todas. Así que acudió a mí.
-Por favor, ayúdame -dijo él-. Elija a quien elija, mi madre es tan dominante y agresiva que las rechaza de inmediato. Estoy cansado. ¿Es que me voy a quedar soltero para siempre?
Así que le dije:
-Haga una cosa. Elija a una mujer teniendo en cuenta los gustos de su madre. Sólo entonces dará su consentimiento.
Finalmente halló a una mujer. Estaba muy contento, y me dijo: -Camina como mi madre, viste el mismo estilo de ropa que ella, elige los mismos colores, cocina del mismo modo. Espero que le guste. -Pruebe a ver -le dije. Y a la madre le gustó, le gustó muchísimo, y el mulá regresó, pero muy triste, y le pregunté: -¿Por qué está triste? -Parece que me quedaré soltero para siempre -me contestó.
-¿Qué ha pasado? ¿No le gustó a su madre?
-Sí, le gustó muchísimo. Pero mi padre la rechazó. ¡Ahora sí que es imposible! Mi padre dice:
-Es igual que tu madre. ¡Con una basta! Yo estoy harto, ¡no te metas en los mismso problemas que he tenido yo! ¡Estás cometiendo el mismo error!
Estas dos polaridades son las que descansan en la base de tu ansiedad, y todo el esfuerzo de un buda, de un maestro, está dirigido a ayudarte a ir más allá de esta dualidad.
Osho- And The Buddha Said
Disertaciones sobre
"El Sutra de los 42 Capítulos"
Capítulo 5, La Verdad Más Allá de la Magia
Págs. 90,91
"Quienes se alegran al ver a otros observar el camino obtendrán grandes bendiciones" .
Y el Buda dice que no sólo se benefician quienes siguen el camino sino incluso quienes se alegran al ver que otro lo sigue que obtendrán grandes bendiciones.
Sí, así es. Porque al alegrarse de que tanta gente medite... "!Qué bien yo todavía no he empezado aún no he reunido el valor necesario pero hay tanta gente que sí...! ¡Qué bien!"... Incluso eso te hará feliz porque esa voluntad abre tus puertas.
No los condenas no dices que meditar es imposible. Lo que dices es: "Es posible... Aún no he reunido el valor suficiente pero vosotros ya estáis en el camino ¡buen viaje! Felicidades ¡de verdad! Espero poder unirme a vosotros algún día"..
El Buda dice que si recibís a un sannyasin estáis recibiendo vuestro futuro. Si observáis a alguien que toma el camino y os sentís felices enormemente felices -sabiendo que vosotros no lo seguís porque no estáis listos pero no lo condenáis sino de que de hecho os alegráisl e ayudáis a recorrer el camino-entonces estáis siguiendo el camino.
Por eso dije al principio que en la vida siempre que se entera uno de que alguien se ha convertido en sannyasin no hay que condenarlo sino alegrarse. Cuando alguien ha empezado a meditar no le critiquéis diciendo que se ha vuelto loco o algo parecido alegraros. Porque mediante vuestra alegría estáis acercándoos a vuestras propias posibilidades meditativas. Al alegraros estáis aceptando sannyas de manera muy profunda. En vuestro interior ya ha sucedido y llegará también externamente. No es tan importante.
Osho- And The Buddha Said
Disertaciones sobre el
"Sutra de los 42 Capítulos
Capítulo 4, Vivir el Dhamma
Págs. 82,83
Ahora has de ayudar a la inteligencia a despertar y tomar posesión de ti. La fe es la puerta: debes entrar por ella, pero no debes quedarte a la puerta. De otro modo, nunca entrarías en el palacio. Finalmente has de llegar a tu propia experiencia. Creer está bien, está bien confiar en un buda, es bueno tener fe, pero no es suficiente... Porque tu fe en el Buda todavía no es tu experiencia. Te ha de suceder lo que le pasó al Buda. Entonces tiene lugar el segundo paso: surge tu inteligencia. Ahora no sólo se trata de amor hacia el Buda. Ahora, a través de tu experiencia te has convertido en un testigo. No se trata únicamente de una fe infundada. Al principio la fe es infundada, pero al final está totalmente fundada. Ese fundamento no llega a través de la lógica, sino de tu propia experiencia. Cuando se ha convertido en tu propia experiencia no has de decir: "Confío en el Buda". Sabes por ti mismo que está bien, que es verdad.
Así que Buda dice que primero confíes. Confiar significa que has dado con un hombre que está muy lejos de ti. Que has dado con un hombre que te ha mostrado tu propio futuro, tu destino. Es como si una semilla se hubiese convertido en árbol, y como si esa semilla se hubiese hecho consciente de que el árbol es posible. Dice el árbol: "Antes yo también fui una semilla como tú". Entonces se despierta la confianza en la semilla. Si nunca hubiera visto al árbol, nunca habría soñado con él. ¿Cómo podría una semilla soñar con un árbol? Nunca ha visto uno. Por eso es una bendición tan grande nacer en tiempos de un buda, porque existe un árbol, y tu semilla puede empezar a soñar. Cuando la semilla recibe el primer impacto del árbol, empieza a confiar. Su propio futuro está repleto de posibilidades. No será una simple repetición del pasado, sino algo nuevo. Está emocionada, y esa emoción es la fe. Está conmocionada hasta la raíz. Ahora, por primera vez, sabe que hay un sentido; ahora, por primera vez, sabe que existe un destino. Algo va a suceder: "No soy un simple accidente. Llevo conmigo un importante mensaje. Hay que traducirlo, hay que descifrarlo. Debo convertirme en un árbol y florecer, y diseminar mi fragancia a los cuatro vientos".
Al ver a un buda estás viendo tu posible budeidad. Eso es la fe... pero no basta. Luego has de esforzarte por convertirla en realidad. La semilla ha de caer en la tierra, morir en la tierra, nacer como brote. Y ha de pasar por mil dificultades: los vientos, los relámpagos, los animales... y el brote es muy frágil, muy débil, con la infinita potencialidad para hacerse fuerte, pero ahora mismo no lo es. Necesita la ayuda de alguien; necesita un jardinero. Ése es el significado de un maestro.
Cuando eliges a un maestro estás eligiendo a un jardinero. Y le dices: "Protéjeme hasta que sea lo suficientemente fuerte como para seguir mi propio camino". Pero la fe es sólo la puerta.
Osho- And The Buddha Said
Cap.19, Págs. 378,379
Penetra en todo aquello que te produzca miedo. Deja de lado todas las medidas de seguridad; sencillamente, entrégate al azar. El total de la vida le pertenece al jugador. Por otro lado, la mejor encarnación de la mente es el hombre de negocios que todo lo calcula, que piensa en términos de utilidades y pérdidas y que nunca corre riesgos innecesarios. En realidad, el riesgo es necesario. La vida es para quienes se arriesgan y viven en peligro, casi al borde de la muerte.
Ese era el atractivo de ser soldado guerrero en épocas antiguas. No era la guerra lo que los atraía sino el peligro –el hecho de moverse hombro a hombro con la muerte. Es algo que cristaliza hasta que llega el momento en que no hay lugar para el miedo.
Imaginen un punto en el que no quede ni rastro de miedo en ti. Esa es la libertad absoluta. El miedo es esclavitud. No hay otra esclavitud diferente a la del miedo. El miedo es la cárcel. Nadie te aprisiona... es tu propio miedo el que te mantiene agazapado entre cuatro paredes. Te has convertido en un ser inválido, incapaz de salir. Estás ciego porque has vivido durante mucho tiempo en la oscuridad y el brillo de la luz puede llegar a ser demasiado intenso para soportarlo.
Cada vez que te aproximas al miedo te acercas más a la puerta. El miedo es simbólico. Advierte contra el peligro de abrir la puerta porque allí está la muerte. Pero sucede que la muerte es la puerta misma, la puerta a la iluminación, a todo lo que es bello y verdadero. Aprende a morir porque es la única forma de obtener vida en abundancia.
La vida se manifiesta únicamente en el riesgo, en el peligro. Cuando hay peligro en todas partes, algo se cristaliza en el interior, porque el riesgo transforma. El peligro crea una situación en la cual el ser es uno solo. No hay cabida para los pensamientos.
¿Te has dado cuenta de que cuando una serpiente se te atraviesa súbitamente en el camino, toda actividad mental cesa? La mente queda vacía inmediatamente porque es tan grande el peligro que no se puede dar el lujo de pensar. Pensar exigirá tiempo y el peligro es inminente pues la serpiente podrá no dar espera y morder.
Por consiguiente, es necesario actuar sin pensar. Es preciso prescindir de la mente y saltar. No hay decisión; el salto se produce sin que la mente tome decisión alguna. Después de dar el salto, la mente vuelve a funcionar y comienzas a pensar miles de cosas. Quizás olvides que el salto fue espontáneo, producto del estado meditativo.
La actividad mental cesa siempre que hay un peligro. Pensar es un lujo. Cuando las personas se sienten demasiado seguras, su mente se llena de ruido inútil; mucha preocupación por cosas que no merecen la pensar. Esa conversación interior se convierte en obstáculo para todos los sentidos; es un peso muerto. No permite ver, no permite oír, no permite vivir, no permite amar. El miedo mata a la gente antes de la muerte. La verdadera muerte es bella, pero la muerte proyectada por el miedo es espeluznante.
Por consiguiente, aprende esta clave: cada vez que sientas brotar el miedo es porque estás cerca de un bloqueo que debes romper –allí mismo, muy cerca de la puerta. Golpea con toda tu fuerza y entra. Comete la tontería de entrar. No trates de ser astuto –actúa con la mayor necedad posible.
Osho- El Miedo
Págs. 112,114
La gente que confía porque está asustada, porque quiere asirse o aferrarse a alguien, está asustada y quiere la mano de alguien, mira al cielo y le ruega a Dios simplemente sentirse sin miedo. ¿Lo has observado? Algunas veces al pasar por una calle oscura en la noche tú comienzas a silbar, o comienzas a cantar, no porque vaya a ayudar. Pero ayuda de alguna manera. Al cantar, te vuelves más cálido. Al cantar, te ocupas; se reprime el miedo. Al silbar, comienzas a sentirte bien. Te olvidas de que está oscuro y es peligroso, pero no hay un cambio verdadero en realidad. Si hay miedo y peligro, todavía seguirá allí. De hecho, es mayor, porque a una persona que se pone a cantar se le puede robar más fácilmente, porque estará menos alerta. Será menos cauteloso mientras silba. Está creando una ilusión a su alrededor al silbar. Si tu confianza surge del miedo, es mejor no tener esa confianza. Es falsa. He oído...
Mulla Nasrudin se sentó en la silla de un peluquero y preguntó, “¿dónde está el peluquero que acostumbraba trabajar en la silla siguiente?”.
“Oh, ese es un caso triste,” dijo el peluquero. “Él se puso tan nervioso y abatido por su pobre negocio, que un día cuando un cliente dijo que no quería un masaje, él se puso fuera de sí y cortó la garganta del cliente con una navaja. Él está ahora en el hospital mental del estado. A propósito, ¿quisiera usted un masaje, señor?”
“¡Desde luego!” dijo Mulla Nasrudin.
Por miedo tú puedes decir “desde luego”, pero eso no será confianza. La confianza nace del amor, y si te das cuenta de que no puedes confiar, entonces tienes que trabajar duro. Tienes un pasado muy cargado, cargado equivocadamente. Tienes que limpiarlo, despejarlo.
Osho-The Beloved
¿Qué es la relajación? Es una situación en la que tu energía no va a ningún sitio; no va al futuro, no va al pasado, está simplemente aquí contigo. Estás arropado por la silenciosa reserva de tu propia energía, por su calor. Este momento lo es todo. No existe ningún otro momento, el tiempo se detiene; entonces hay relajación. Si hay tiempo, no hay relajación. El reloj simplemente se detiene; no hay tiempo. Este momento lo es todo. No pides nada más, simplemente disfrutas. Se puede disfrutar de las cosas corrientes porque son hermosas. De hecho, nada es corriente; entonces todo es extraordinario.
Osho
Cuando la acción no tiene importancia es actividad. Obsérvalo en ti mismo y fíjate: el noventa por ciento de tu energía es malgastada en actividad. Por eso, cuando llega el momento de la acción no tienes energía. Una persona relajada no es obsesiva, y la energía comienza a acumularse en su interior. Conserva su energía, se conserva automáticamente, y entonces cuando llega el momento de la acción todo su ser fluye con ella. Por eso la acción es total. La actividad siempre es a medias, porque, ¿cómo puedes engañarte a ti mismo absolutamente? Hasta tú sabes que es inútil. Hasta tú eres consciente de que lo estás haciendo por determinadas razones febriles internas que ni siquiera están claras para ti, muy vagas.
Puedes cambiar de actividad pero, a menos que las actividades sean transformadas en acciones, no servirá de nada. La gente viene a verme y me dice: «Me gustaría dejar de fumar.» Yo les digo: «¿Por qué? Es una meditación trascendental muy hermosa, continúa.» Si lo dejas empezarás con otra cosa, porque la enfermedad no cambia cambiando los síntomas. Después te morderás las uñas, luego mascarás chicle; y hay cosas incluso más peligrosas. Éstas son inocentes, porque si estás mascando chicle lo estás mascando tú. Puede que seas un idiota pero no eres un hombre violento, no estás siendo destructivo con nadie. Si dejas de comer chicle, de fumar, entonces ¿qué harás? Tu boca necesita actividad, es violenta. Entonces hablarás. Hablarás continuamente —bla, bla, bla— ¡y eso es más peligroso! Osho
Debido a la obsesión por el tiempo, la velocidad se ha convertido en la única meta. No sabes dónde vas, pero eres muy feliz porque vas deprisa. La dirección se ha perdido, pero la velocidad está en tus manos.
Una mente así no será capaz de buscar lo supremo porque lo supremo es eterno. No es como una flor estacionaria: es el árbol supremo, eterno. Para ser su suelo, para que eche raíces en ti, necesitas paciencia, una espera, infinita. Tú lo único que tienes que hacer es esperar, luego vendrá todo lo demás, te lo prometo. Tú simplemente espera conmigo, y todo lo demás vendrá. Pero no tengas prisa ni pidas secretos: te serán dados cuando estés preparado. Siempre son dados. De hecho, decir que son dados no es completamente cierto. Cuando estés preparado, de repente te darás cuenta de que lo que fuera que estuvieras intentando conseguir ya estaba dentro de ti. Lo has tenido siempre: ya era así. El maestro es solo un agente catalítico; él se sienta, en silencio, tranquilo, sin hacer nada. La primavera llega y la hierba crece por sí sola.
Suficiente por hoy.
Osho-La Hierba Crece Sola